Segundo al esprint en un final muy apretado. Peñalver supo remontó posiciones para quedarse a solo un peldaño del triunfo en la cuarta etapa de la Volta a la Comunitat Valenciana. Gran emoción ante su público y motivación para la jornada de mañana.
Con la miel en los labios y una enorme satisfacción. Así se marcha el Burgos BH de Torrevieja, donde Manuel Peñalver dio sentido a todo el trabajo y al esfuerzo por seguir creciendo. Un resultado que gana valor por el vencedor, Moschetti (Trek), y por los rivales como Kristoff (Intermarché), Molano (UAE) o Jakobsen (QuickStep). Conocedor de la parte final y arropado por sus compañeros, supo librar los puntos más conflictivos para rozar la victoria.
Un día redondo, que había comenzado con una escapada en la que Ángel Madrazo recorrió los primeros 170 kilómetros de etapa con otros cuatro ciclistas, sin superar los 3 minutos de ventaja pero dando protagonismo al equipo. La previsión de viento no llegó a cumplirse, pero el trabajo de los equipos de los esprinters eliminó sus opciones y anticipó su neutralización. Fue el turno entonces de Peñalver y de un segundo puesto que casi sabe a triunfo.
Manuel Peñalver: "Conocía el final, el equipo ha confiado en mí y aunque no he podido ganar, que lo llevamos buscando y acariciando mucho tiempo, lo cierto es que con el nivel que hay este resultado vale mucho. El recibimiento ha sido espectacular y las lágrimas es de no haber podido brindarle la victoria a mi gente. Es rabia que espero convertir en resultados. Quedar por delante de enormes rivales, demuestra que estamos trabajando bien y que merecíamos este resultado. Ganar en casa solo se puede ganar una vez, aunque hoy sepa amarga para mí lo siento casi como una victoria".